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DIA INTERNACIONAL DE
LOS DERECHOS DEL NIÑO
-20 de Noviembre-
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Los niños en el país de los holandeses
El primer ‘Informe Innocenti’ de UNICEF, realizado
en el 2007, ‘Pobreza infantil entre los países industrializados:
Panorama del Bienestar Infantil en los Países Ricos’ (basado
en criterios como las condiciones materiales, seguridad, educación,
relación familiar y entorno, bienestar subjetivo del niño),
indica que los niños holandeses son los más felices
de los países que integran la organización OCDE.
OCDE: Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico, organización de cooperación internacional,
compuesta por 30 estados (Alemania, Austria, Bélgica,
Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia,
Grecia, Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países
Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza, Turquía,
Japón, Finlandia, Australia, Nueva Zelanda, México,
República Checa, Hungría, Polonia, Corea del Sur
y Eslovaquia).
Consultado por los medios de comunicación, Paul Vangeert,
Profesor de Psicología del Desarrollo Humano en la Universidad
de Groningen, expresa que ‘Holanda ha sido siempre una
sociedad centrada en los niños. Se pone especial cuidado
en los niños más pequeños’. El Profesor
considera que existe una especial relación entre padres
e hijos y que los niños suelen recibir menos presión
en los colegios. Explica que la familia holandesa media es muy
abierta y comunicativa con sus hijos, que padres e hijos se llevan
muy bien y que los temas en su gran mayoría se hablan,
no se ocultan. Además, existe una fuerte tendencia de
las madres a criar a sus niños, tomándose un largo
tiempo libre una vez que se tiene un hijo.
Más allá de lo expresado por el especialista,
se puede decir que, por estos tiempos, Holanda, es a nivel mundial,
un país ejemplo de democracia madura. Situación
que permite a los habitantes del país, vivir con una excelente
dosis de organización y serenidad. Serenidad que se incorpora
en el hogar y se traduce como la tranquilidad que favorece el
estado de ánimo apropiado para la comunicación
provechosa del núcleo familiar. Hecho que, trasciende,
lógicamente, en forma de bien-estar para los niños.
La democracia madura irradia, llegando, hasta el núcleo
de la familia y de allí parte fortalecida a la sociedad,
que a su vez, se organiza como una sociedad de compromiso.
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