|
SABIDURIA DE UN JOVEN
SANRAFAELINO
|
-JOTE CABEZA COLORADA – CATHARTES
AURA
Es campestre y cumple una función biológica
muy importante: comerse todo animal muerto para que no aparezcan
enfermedades.
Mide 55cm, es negro con cabeza sin plumas y roja, patas y remeras
(que son las plumas que utiliza para el vuelo) blancas. Los jotes
son muy conocidos en todos lados. Generalmente da vueltas en
círculos hasta que algún animal entra en putrefacción
como para poder comerlo, si no le es imposible. Su cabeza no
tiene plumas para que los gérmenes no se le alberguen
allí y así poder introducirla en el cuerpo del
animal.
-MACA GRANDE – PODICEPS MAJOR
Tiene 44cm de largo, no es un pato aunque
se le parezca por su forma. Por ejemplo no tiene pico ancho.
Se destaca por la
gran habilidad para nadar y pescar, no como los patos que más
que nada se dedican a comer semillas, y filtrar microorganismos
del agua.
Su canto es un característico y melancólico uaaaaaa,
que produce escalofríos en los silenciosos lagos de invierno.
Su plumaje para la época del apareamiento consta de un
pequeño copete en la cabeza, que luego desaparece.
El nido lo construye sobre los lamares no muy lejos de la orilla,
utilizando lamas que él elige.
Entre otras aves, tenemos las cachirlas que
se distinguen por su larga uña en el dedo allux (el posterior), las camineras
parecidas a los horneros, las bandurritas de pico largo y curvo,
las águilas, aguiluchos y halcones que son grandes cazadores,
picaflores que además de ser tan pequeños y con
colores tan bellos no existen más que en América.
Carpinteros que realizan sus nidos en troncos secos y las famosas
golondrinas que realizan sus largos viajes de migración.
Sabemos que hay muchas personas interesadas en aprender la
ciencia de la observación de aves. Qué recomendarías
para iniciarse en tan apasionante actividad?
La observación de aves es una pasión
compartida por millones de personas en el mundo como hobby
o como forma
de vida. Sin notarlo casi esta actividad placentera y formadora
de una conciencia conservacionista, se ha instalado en toda sociedad
moderna y es de esperar que siga progresando.
Observar aves puede parecer sencillo o muy difícil, pero esto depende
si uno lo desea hacer como un pasatiempo (salidas al parque o plazas, por ejemplo)
en cuyo caso no se necesita más que un largavistas y una libreta, o
bien puede encarárselo como una verdadera pasión por la naturaleza,
un trabajo más, una diversión tomada muy en serio o una firme
y clara vocación científica.
Lo principal en esto, sería tener ganas y algo de paciencia, aunque
si nos gusta tanto como ir al cine, en el cual estamos sentados horas sin mover
un dedo, seremos capaces de afrontar esta hermosa actividad con paciencia propia
de un oriental, que nos surgirá naturalmente y sin esfuerzo alguno.
Se puede comenzar por formar un grupo con un conocido, un amigo, un padre,
un hijo... Pero a veces los integrantes de este grupo deben ser pocos: hasta
tres es un número aceptable. Más de eso es toda una multitud.
No podrán andar juntos pues será muy difícil coordinar
la marcha, alguien hablará perturbando la observación y no es
improbable que se formen subgrupos y terminen por competir en lugar de compartir.
La vestimenta es esencial, ello comprende botas, gorra, un chaleco con muchos
bolsillos y una mochila.
Los elementos que necesitamos en esa mochila o chaleco serían una guía
de campo donde aparecen todas las aves dibujadas para poder reconocerlas, una
libreta donde anotaremos todo lo que veamos sobre el ave (movimientos, interacción
con el medio, colores, tamaños, formas de vuelo, etc.), un buen largavistas
y muchas ganas de salir al campo. El resto de los materiales a utilizar nos
lo dirán los años y la experiencia.
|
|