Nos agrada trabajar en el jardín, dar vuelta la tierra,
juntar hojitas secas
durante el Otoño para hacer coronitas y adornos, plantar
bulbos y preparar
un restaurante para pájaros en los meses de Invierno.
Todos los pajaritos
vienen a comer a nuestra casa. En los árboles preparamos
casitas para ellos.
Luego, cuando llega la Señorita Primavera nos deleitamos
con el dulce piar
de los pequeños recién nacidos. Ellos mismos,
los pájaros, son como un
despertador para los árboles. Con su canto dicen: ‘A
despertar dormilones
que la Primavera ha llegado!!!’. Entonces… saben
qué ocurre? Los árboles
estiran sus ramas, abren sus ojos, bostezan y comienzan a crecer
las tiernas
y verdes hojitas.
Meses después, llega el Verano… Hacemos largas
caminatas entre los bosques
del lugar y vamos a visitar a nuestros amigos los ciervos,
los conejitos y patos
silvestres, los gansos, las ranitas y caracoles.
Las mariposan que viven entre las lilas nos acompañan.
Ah! La Madre Naturaleza!!! Cuánto
la queremos!!! |