Querido niño
de gesto tierno
y dulce sonrisa.
La alegría de la Vida,
de manera especial,
se reflejó en tu mirada soñadora.
Y la sabiduría de tu alma,
sin esfuerzo,
descubrió el sentido de las cosas.
Pinceles luminosos,
en tus manos de artista,
geniales dibujos crearon.
Allí donde estés
pinta para nosotros
los colores del amor.
En un hermoso crepúsculo,
en un alegre amanecer.
o en una delicada flor.
Para que vivamos
en un mundo mejor.
Tía Inés