Raphael -
Observé que en el jardín había
una charla muy animada con el abejorro
José y la rana Luisita.
Pipín - Sí. José nos explicaba
sobre la necesidad del cuidado del medio ambiente.
Luigi - Fue una conversación útil, principalmente
para Luisita. Además, nuestra
amiguita le pidió disculpas a Pipín.
Angelo - Por qué?
Luigi - Bueno… hace dos días, Pipín
y yo, estábamos disfrutando del hermoso sol primaveral
en el jardín y al mismo tiempo nos entreteníamos
en retirar las hojitas secas y otras basuritas que se encontraban
alrededor de la fuente.
Mientras tanto Luisita comía varios caramelitos y
tiraba los papeles al suelo. Pipín le dijo: Por favor,
Gordi, levanta esos papeles y llévalos al cesto de
los residuos! Entonces Luisita un poco molesta dijo: Ni gordi,
ni
gordita, ni gordota. Al agua pato!!! Y lo tiró a la
fuente. Pipín se asustó.
El agua estaba tan fría! Orión vino corriendo
y lo sacó de la fuente.
Angelo - Esto ocurría mientras nosotros estábamos
en la biblioteca?
Luigi - Sí. Ustedes estaban como siempre en la biblioteca.
Raphael había ido a la
librería a comprar unos lápices que necesitaba.
Estábamos solamente con
Orión en casa.
Orión - Lindo trabajito tuve ese día! Como
Pipín estaba tan empapado, decidí
colgarlo de las orejas para que escurriera el agua! Estamos
próximos a
viajar… por nada del mundo quisiera que Pipín
se resfriara justo ahora!
Raphael - Y cómo finalizó la historia?
Pipín - Gracias que llegó justo nuestra
madrina! Me dolían tanto las orejitas! Madrina me
descolgó,
me envolvió en una toalla y después con el
secador de pelo, me dejó sequito, sequito! Además
me preparó un jarabe de higos
que estaba tan rico!!!
Hoy, el abejorro José, explicó algunas cositas
y Luisita pudo comprender
la importancia del cuidado de nuestro habitat. Por eso, pidió disculpas.
Por haber tirado los papeles mientras nosotros trabajábamos
para colaborar con un ambiente higiénico y saludable
para todos. Además pidió disculpas por haberme
tirado al agua. También le ofrecí mis disculpas
por decirle gordi.
Angelo - Bueno, Pipín, algo aprendiste!
A las damas nunca hay que llamarlas gorditas!
A todo el mundo hay que llamarlo por su nombre.
Luigi - Pobres los osos si se ofendieran por ser llamados
gorditos panzones!
No me me miren así! Al final de cuentas, es lo que
les da esa personalidad…
Cómo expresarlo? Esa personalidad… tan… tan… simpática
y protectora!
Ejem!
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