Máscara de oro encontrada
en la zona Tumbal B’ en Micenas. Los arqueólogos
la denominaron ‘La máscara de Agamenón’ aunque
se desconoce a quién representa.
(Museo Arqueológico de Atenas)
|
Los vencedores griegos partieron hacia sus destinos de origen dejando
la ciudad de Troya destruida.
La tripulación de Ayax Oileo, hijo del rey de los locrios,
naufragó. La diosa Atenea castigaba de esta forma al salvaje
que violó a Casandra, hija del rey Príamo de Troya.
Pero… Ayax Oileo logró sobrevivir llegando a un
peñasco donde exclamó: ¡Me he salvado a pesar
del poder de los dioses! El dios del mar escuchó y con
su tridente hundió la roca.
Luego de incendiada la ciudad de Troya, Idomeo,
rey de Creta, se embarcó con sus hombres y ante el peligro de un naufragio,
rogó al dios del mar –Neptuno/Poseidón- para
que lo salvara, prometiéndole inmolar a la primera persona
que apareciera ante su vista al pisar tierra firme en Creta.
Sus deseos fueron cumplidos… pero… quién le
sale al encuentro es su propio hijo. Como enloquecido, lleno
de espanto, clava la espada en el pecho de su hijo. Ante la indignación
del pueblo se esconde en uno de sus barcos y se hace a la mar,
llegando a las costas de Calabria-Italia, donde fundó la
ciudad de Salento.
El rey de Pilos, el anciano y sabio Néstor había
perdido en la Guerra de Troya a su buen hijo Antíloco.
Regresó sano y salvo a su hogar donde permaneció hasta
su muerte, siempre muy querido y respetado por todos.
Ulises-Odiseo, demoró diez largos años
en llegar a su tierra.
Veamos ahora, qué ocurrió con los átridas,
los hermanos que reinaron en Micenas y Esparta. (Léase:
Agamenón y Menelao).
Agamenón partió de Troya con un muy valorado botín
de guerra: Casandra, hija de Príamo. Como ya lo hemos
señalado en el documento titulado: ‘Héctor.
El linaje del noble héroe troyano’, Casandra, poseía
el don de la adivinación y sabía cuál sería
el desenlace de Agamenón y de su propia persona, pero,
como nadie creía en sus vaticinios no se molestó en
hablar.
Egisto empeñado en destruir a los átridas para
vengar el sufrimiento a que fue sometido su padre (Léase:
Agamenón y Menelao), aprovechó la larga ausencia
de Agamenón enamorando a su esposa Clitemnestra.
Ante esta situación, Electra - hija de Agamenón
y Clitemnestra- envió a su hermano Orestes a la corte
de su tío Estrofio, rey de los focenses. Orestes fue admitido
como un hijo y educado de igual forma que su primo Pílades.
Cuando Agamenón retornó a palacio, su esposa
Clitemnestra lo recibió con honores. En el momento en
que se tomaba un baño junto a Casandra apareció Egisto
quien mató a ambos.
|