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El mito de Ulises es también el relato de una familia donde
padre-esposo, madre-esposa e hijo padecen la separación
angustiosa por varios años.
Ulises perdió a su madre cuando estaba lejos de la Patria;
no pudo despedirse de ella. Mientras que Laertes, su anciano padre,
soportaba la ausencia de la esposa y la del hijo.
Penélope se ve obligada a poner en práctica algunas
estrategias con la finalidad de alargar el tiempo -en espera de
su esposo- y engañar así, a los impertinentes pretendientes.
La situación en Itaca se torna caótica. Telémaco
es ya un joven adolescente. Cierto día su angustia es tan
dolorosa que Atenea -también su protectora- interviene tomando
la figura de Mentor,(Ulises había confiado a Mentor -su
gran amigo- el cuidado de la familia), y le ordena: “Ve a
buscar a tu padre”.
Joseph Campbell, nos señala expresamente: “Esa búsqueda
del padre es una importante aventura heroica para la juventud.
Es la aventura de encontrar tu carrera, tu naturaleza, tu fuente.
La emprendes intencionadamente”.
Sincrónicamente, en ese preciso momento en otra playa del
mismo mar, Ulises se encuentra sufriendo la separación con
igual intensidad que su hijo.
Cuando las personas están sólidamente formadas tienen
en su interior el ancla que les permite mantenerse en equilibrio
y atravesar las tormentas mientras duran los vientos desfavorables,
a pesar del dolor y sufrimiento.
Este sufrimiento es el que –si es correctamente interpretado-conduce
a iluminar la oscuridad.
Así ocurrió con Ulises, Penélope y Telémaco.
La figura de Mentor en nuestros días
se perfila en el docente.
En palabras sencillas, la Educación consta de dos aspectos
fundamentales: formación e información-instrucción-enseñanza.
La formación comienza en el vientre de la madre con el
apoyo incondicional del padre. En su ausencia, familiares y amigos
apoyan a la madre. Los primeros años son importantísimos
para un ser humano. De estos años depende el éxito
o fracaso de la vida de una persona.
El mito de Ulises nos revela –entre otras cosas- el camino
de la empatía, ese arte de saber colocarse en el lugar
del otro para poder comprender, apoyar, guiar. Es así como
Penélope aún en ausencia de su esposo, supo favorecer
el crecimiento de su hijo Telémaco a través de
la virtud de la empatía. El resultado de esta formación-educación,
fue un joven sin conflictos generacionales.
Cuando un niño se encuentra en un ambiente carente de
empatía, el conflicto, la hostilidad y rebeldía
se hace presente en él, lo cual traslada tarde o temprano
a la sociedad.
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