LOS GRIEGOS: AQUILES, PATROCLO
- El TROYANO HECTOR -
El triunfo de Aquiles
(Aquiles arrastra el cadáver de Héctor)
Autor: Franz Mats
Enterado Aquiles de la muerte de su querido
amigo Patroclo, llora amargamente y jura venganza, regresando a
la lucha nuevamente.
Una y otra y otra batalla. Intensas luchas hasta que los troyanos
se ven obligados a refugiarse. En las Puertas Esceas, el valiente
Héctor, espera la oportunidad de luchar cuerpo a cuerpo
con Aquiles. Finalmente, están allí, frente a frente.
El combate es terrible y por momentos sin definición. De
pronto… Aquiles se da cuenta que Héctor está sin
coraza y atraviesa el pecho del noble troyano con su espada. No
conforme con esto, perfora los talones del cuerpo sin vida de Héctor,
cruza una cuerda por esos orificios ensangrentados, ata el cuerpo
a su carro y da tres vueltas alrededor de las murallas de Troya.
Algunas fuentes señalan que Héctor fue atado con
el tahalí que le regaló Ayax durante el singular
combate entre ambos.
Aquiles, necesitaba aún más para completar su venganza.
Ordenó en un primer momento que el cuerpo de Héctor
no recibiera los honores funerales correspondientes y que fuera
dejado para alimento de los buitres. El anciano rey troyano, Príamo,
se llegó hasta el campamento de Aquiles. En profundo desconsuelo
y llanto, arrodillado y besándole los pies, le rogó que
le devolviera a su amado hijo. Aquiles conmovido entregó el
cuerpo del noble príncipe que fue incinerado en Troya y
sepultado con honores.