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EN BUSQUEDA DE SIGNIFICADOS
"Creo que nadie puede ‘salvar’a
su prójimo decidiendo
por él. Unicamente podrá ayudarlo señalándole
alternativas posibles, con toda sinceridad y amor, sin
sensiblería ni engaño alguno. La conciencia
intelectiva
de las alternativas liberadoras puede reavivar en un
individuo sus energías ocultas y ponerlo en el camino
en el que escoja la ‘vida’, en lugar de la ‘muerte’."
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Joseph Campbell nos dice que los
mitos cumplen varias funciones. Una de ellas, quizás la
de mayor interés en la actualidad, es la función
pedagógica. Para el reconocido mitólogo:
‘
La enseñanza de cómo vivir una vida humana bajo
cualquier circunstancia’.
Los anteriores relatos sobre Zeus y Hera e Hipólito, escritos
en forma sencilla,tienen por cierto una interpretación
profunda, donde podríamos decir por ejemplo que Hera era
la protectora del matrimonio y quizás por esto ideó un
tábano –simbolismo de la conciencia- para que picara
continuamente a Io y no se olvidara quién era. En el caso
de Hipólito podríamos interpretar que quizás
Venus-Afrodita quería dar una lección de que como
diosa también forma parte de la vida y no hay que olvidarse
de ella.
De todas formas quedamos introducidos en un tema necesario como
enseñanza y reflexión.
Estos mitos nos permiten reflexionar sobre la presencia de verdaderos
gusanos de la oscuridad existentes desde el principio de los
tiempos en la humanidad.
La envidia es un pecado capital, una energía maligna que
ataca a todo aquello que es bueno, puro, armonioso.
Si bien el envidioso hace mucho daño, se autocastiga puesto
que sufre lo indecible. Con extrema habilidad el envidioso oculta
lo que siente, se enmascara bajo un manto de amistad, simpatía,
engaños, manipulaciones, sin demostrar jamás sus
malignas intenciones, encargándose de difamar, desprestigiar,
desvalorizar a quienes envidia porque le hacen sombra al ser
más inteligentes, felices, mejores dotados,etc.
La envidia es una energía maligna que causa atraso en
los pueblos y en la humanidad. Cuántas veces hemos tenido
noticias de asesinatos causados por este oscuro gusano dentro
de ambientes políticos u otros? Cuántas veces no
habremos escuchado que profesionales notables han sido frenados,
calumniados, difamados por el solo hecho de ser sobresalientes
profesionales? Cuántas veces habrán quedado investigaciones,
tesis, proyectos –que podrían ser útiles
a la humanidad- encajonados por la sencilla razón de la
envidia profesional? Cuántas veces los jóvenes
sufren de burlas y agresiones de sus iguales?
Son estos unos pocos ejemplos.
En presencia de la energía maligna de la envidia, hasta
las plantas se secan, quedando como caídas, marchitas.
Los animales también la captan.
El gusano oscuro de la envidia crece como un sentimiento negativo
que da lugar a emociones negativas que circulan por el torrente
sanguíneo del afectado, enfermando a cada célula,
tejido, órgano, contaminando corazón y cerebro.
Esto rebaja los niveles de salud al quedar el sistema inmunológico
comprometido.
Como el planeta se encuentra repleto de individuos que padecen
de este pecado capital, la contaminación se extiende por
la atmósfera hasta lo insospechado, provocando grandes
problemas sociales que victimizan a la ciudadanía.
La envidia convive con otros gusanos oscuros que familiarmente
son como primos hermanos: los celos y el resentimiento, que en
forma extrema se convierte en odio. Formándose a modo
de una tela de araña la hipocresía que los encubre.
La envidia no hace distinción entre pobres o ricos, cultos
o incultos. La envidia se apodera de los individuos cuya personalidad
presenta un terreno apto para darles la bienvenida. La envidia
ataca a hombres y mujeres sin distinción de edad. Se envidia
un bonito jardín y a quién con esmero cuida de él,
se envidia a una mujer por sus dones naturales de belleza, se
envidia el talento de los artistas, se envidia la capacidad intelectual
de una persona, se envidia el carisma que gozan algunos humanos.
Dentro de un mismo partido político o bien en banderas
políticas opuestas, la envidia crece como la mala hierba,
dando lugar a la peor de las hipocresías.
Es por esto que grandes pensadores y especialistas afirman que
la envidia y sus derivados hunden los pueblos y las naciones.
Es como una manzana podrida dentro de un cesto de frutas; si
nos descuidamos se pudre el resto. Mientras que la nueva cosecha –los
jóvenes- observan estas situaciones en las que los adultos
no poseen concordancia entre lo que dicen y lo que hacen. Esto
es parte del origen de la rebeldía en ellos, dejándolos
sin estímulos ni motivaciones. Nos lamentamos de lo que
ocurre en la actualidad con los jóvenes, sin darnos cuenta
que en realidad son víctimas de los malos ejemplos que
supimos conseguir para ellos.
Sin embargo, cuando las crisis se presentan es para decirnos
que algo, algo está fallando. La crisis se constituye
entonces, en una oportunidad para poder ver con claridad, analizar
y detectar los errores y así mejorar lo que sea necesario
mejorar. Son oportunidades que podemos dejarlas pasar o bien
tomarlas, buscando la solución correcta, inteligente y
sabia.
Mientras vivimos la vida, no siempre vamos a encontrar un valle
de rosas, sino también un valle de lágrimas y grandes
obstáculos, que se nos presentan ni más ni menos
como lecciones para ser aprendidas,dominadas y vencidas dando
a luz –quizás- a la fibra del héroe o de
la heroína que reside en el interior de cada uno. Es por
esto que desde la más tierna infancia los padres tienen
la responsabilidad de dar ejemplo y enseñanza sobre el
orden, la disciplina, donde hay tiempos concedidos al aprendizaje
y también al entretenimiento, e ir ingresando gradualmente
conocimientos más amplios que le sirvan a los jovencitos
para desempeñarse en la vida como humanos con una cierta
dosis de fortaleza, responsables y respetuosos de sí mismos
y de los demás.
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