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Envidias y Celos

EN BUSQUEDA DE SIGNIFICADOS



"Creo que nadie puede ‘salvar’a su prójimo decidiendo por él. Unicamente podrá ayudarlo señalándole alternativas posibles, con toda sinceridad y amor, sin sensiblería ni engaño alguno. La conciencia intelectiva de las alternativas liberadoras puede reavivar en un individuo sus energías ocultas y ponerlo en el camino en el que escoja la ‘vida’, en lugar de la ‘muerte’."
- Erich Fromm

Joseph Campbell nos dice que los mitos cumplen varias funciones. Una de ellas, quizás la de mayor interés en la actualidad, es la función pedagógica. Para el reconocido mitólogo:
‘ La enseñanza de cómo vivir una vida humana bajo cualquier circunstancia’.
Los anteriores relatos sobre Zeus y Hera e Hipólito, escritos en forma sencilla,tienen por cierto una interpretación profunda, donde podríamos decir por ejemplo que Hera era la protectora del matrimonio y quizás por esto ideó un tábano –simbolismo de la conciencia- para que picara continuamente a Io y no se olvidara quién era. En el caso de Hipólito podríamos interpretar que quizás Venus-Afrodita quería dar una lección de que como diosa también forma parte de la vida y no hay que olvidarse de ella.
De todas formas quedamos introducidos en un tema necesario como enseñanza y reflexión.
Estos mitos nos permiten reflexionar sobre la presencia de verdaderos gusanos de la oscuridad existentes desde el principio de los tiempos en la humanidad.
La envidia es un pecado capital, una energía maligna que ataca a todo aquello que es bueno, puro, armonioso.
Si bien el envidioso hace mucho daño, se autocastiga puesto que sufre lo indecible. Con extrema habilidad el envidioso oculta lo que siente, se enmascara bajo un manto de amistad, simpatía, engaños, manipulaciones, sin demostrar jamás sus malignas intenciones, encargándose de difamar, desprestigiar, desvalorizar a quienes envidia porque le hacen sombra al ser más inteligentes, felices, mejores dotados,etc.
La envidia es una energía maligna que causa atraso en los pueblos y en la humanidad. Cuántas veces hemos tenido noticias de asesinatos causados por este oscuro gusano dentro de ambientes políticos u otros? Cuántas veces no habremos escuchado que profesionales notables han sido frenados, calumniados, difamados por el solo hecho de ser sobresalientes profesionales? Cuántas veces habrán quedado investigaciones, tesis, proyectos –que podrían ser útiles a la humanidad- encajonados por la sencilla razón de la envidia profesional? Cuántas veces los jóvenes sufren de burlas y agresiones de sus iguales?
Son estos unos pocos ejemplos.
En presencia de la energía maligna de la envidia, hasta las plantas se secan, quedando como caídas, marchitas. Los animales también la captan.
El gusano oscuro de la envidia crece como un sentimiento negativo que da lugar a emociones negativas que circulan por el torrente sanguíneo del afectado, enfermando a cada célula, tejido, órgano, contaminando corazón y cerebro. Esto rebaja los niveles de salud al quedar el sistema inmunológico comprometido.
Como el planeta se encuentra repleto de individuos que padecen de este pecado capital, la contaminación se extiende por la atmósfera hasta lo insospechado, provocando grandes problemas sociales que victimizan a la ciudadanía.
La envidia convive con otros gusanos oscuros que familiarmente son como primos hermanos: los celos y el resentimiento, que en forma extrema se convierte en odio. Formándose a modo de una tela de araña la hipocresía que los encubre.
La envidia no hace distinción entre pobres o ricos, cultos o incultos. La envidia se apodera de los individuos cuya personalidad presenta un terreno apto para darles la bienvenida. La envidia ataca a hombres y mujeres sin distinción de edad. Se envidia un bonito jardín y a quién con esmero cuida de él, se envidia a una mujer por sus dones naturales de belleza, se envidia el talento de los artistas, se envidia la capacidad intelectual de una persona, se envidia el carisma que gozan algunos humanos. Dentro de un mismo partido político o bien en banderas políticas opuestas, la envidia crece como la mala hierba, dando lugar a la peor de las hipocresías.
Es por esto que grandes pensadores y especialistas afirman que la envidia y sus derivados hunden los pueblos y las naciones. Es como una manzana podrida dentro de un cesto de frutas; si nos descuidamos se pudre el resto. Mientras que la nueva cosecha –los jóvenes- observan estas situaciones en las que los adultos no poseen concordancia entre lo que dicen y lo que hacen. Esto es parte del origen de la rebeldía en ellos, dejándolos sin estímulos ni motivaciones. Nos lamentamos de lo que ocurre en la actualidad con los jóvenes, sin darnos cuenta que en realidad son víctimas de los malos ejemplos que supimos conseguir para ellos.
Sin embargo, cuando las crisis se presentan es para decirnos que algo, algo está fallando. La crisis se constituye entonces, en una oportunidad para poder ver con claridad, analizar y detectar los errores y así mejorar lo que sea necesario mejorar. Son oportunidades que podemos dejarlas pasar o bien tomarlas, buscando la solución correcta, inteligente y sabia.
Mientras vivimos la vida, no siempre vamos a encontrar un valle de rosas, sino también un valle de lágrimas y grandes obstáculos, que se nos presentan ni más ni menos como lecciones para ser aprendidas,dominadas y vencidas dando a luz –quizás- a la fibra del héroe o de la heroína que reside en el interior de cada uno. Es por esto que desde la más tierna infancia los padres tienen la responsabilidad de dar ejemplo y enseñanza sobre el orden, la disciplina, donde hay tiempos concedidos al aprendizaje y también al entretenimiento, e ir ingresando gradualmente conocimientos más amplios que le sirvan a los jovencitos para desempeñarse en la vida como humanos con una cierta dosis de fortaleza, responsables y respetuosos de sí mismos y de los demás.
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