INVIERNO 1877 -
ALGREN
"Qué significa ser Samurai? Entregarse
a un conjunto de principios morales? Buscar la quietud de la mente
y el arte de la espada?"
TAKA Y ALGREN
Algren – Lo siento. Lo
siento… por su marido, Hirotaro.
Taka - El cumplió con su deber y tú cumpliste
con el tuyo. Acepto tus disculpas.
PRIMAVERA 1877 - ALGREN
"Hay tantas cosas aquí que… Nunca
he ido mucho a la iglesia… y
lo que he visto en la guerra me ha hecho cuestionarme el plan de vida… pero
es innegable que hay algo espiritual en este lugar. Y aunque nunca llegue
a comprenderlo, no puedo ignorar su poder. Sólo aquí he podido
dormir en paz por primera vez en muchos años…"
Algren estaba integrado a la forma de vida de los samuráis.
Vivía en paz, con deleite. Respetaba y era respetado. Había
comenzado a amar nuevamente la vida,… había comenzado
a recuperar su propia autoestima y hasta su HONOR.
Es primavera. La aldea festeja participando de un teatro. También
Katsumoto hace de actor. Todos están felices hasta que son
sorprendidos por ninjas que los atacan. Algren se suma y lucha
por sus nuevos amigos, los Samuráis. Esta actitud sella
la amistad y lealtad entre el americano y los aldeanos. Higen
lo bautiza con el nombre de Algren-San.
ALGREN Y KATSUMOTO
Katsumoto – La
flor perfecta es algo muy raro. Quién
se dedique a buscar una sola no habrá
malgastado su vida.
Algren – Quién envió esos hombres?
Katsumoto – Escribo un poema… Los ojos del tigre son míos.
Pero él viene de allende.
Algren – Fue el Emperador?
Katsumoto – Si el Emperador desea mi muerte no tiene
más que pedirla.
Algren – Asi que fue Omura.
Katsumoto – Me resulta difícil acabar con el poema. Sugiéreme
un último verso.
Algren – No soy escritor.
Katsumoto – Pero has escrito mucho desde que llegaste
aquí.
Algren – Qué mas te ha dicho Taka?
Katsumoto – Que tienes pesadillas como todos los soldados. Los que se
averguenzan de lo que han
hecho.
Algren – No tienes idea de lo que he hecho.
Katsumoto – Has visto muchas cosas.
Algren – Sí…
Katsumoto – Y no temes a la muerte. Aunque a veces la deseas. No es cierto?
Algren – Cierto.
Katsumoto – Sí, yo también. Eso ocurre
a los que han visto lo que hemos visto nosotros.
Luego vengo a este lugar de mis antepasados y recuerdo que como estas flores
morimos todos… reconocer la vida en cada sorbo de aire… en cada
taza de té…
en cada muerte que causamos… Ese es el camino del guerrero.
Algren – La vida en cada sorbo de aire?
Katsumoto – Eso es Bushido! El Emperador nos concede
un salvo conducto para Tokio, partimos mañana.
Algren – Bien (asombrado y apesadumbrado … sin
demostrarlo)
Katsumoto – Bien (contrariado…triste… sin demostrarlo).Cuando
tomé esto –apuntes de Algren- tú
eras mi enemigo…
|