|
KATSUMOTO Y ALGREN
Katsumoto – Este templo
lo levantó mi
familia hace novecientos años. Me llamo Katsumoto. Y tú,
Cómo te llamas? (silencio) No son correctas mis palabras? Practicaré el
inglés contigo,
si me haces el honor.
Algren – Por eso me mantienes vivo? Qué quieres?
Katsumoto – Conocer a mi enemigo…
Algren – Ya ví lo que haces con ellos!
Katsumoto – No matan los guerreros de tu país?
Algren – No decapitan a los vencidos.
Katsumoto – Un Samurai no soporta la verguenza de
la derrota. Te extrañaran
nuestras costumbres
como a nosotros las vuestras… Por ejemplo, no presentarse se considera
muy grosero
aún entre enemigos.
Algren –Nathan Algren.
Katsumoto – Es un honor conocerte y ha sido un honor
hablar contigo en inglés.
Algren – Tengo preguntas!
Katsumoto – Yo me he presentado. Tú también
te has presentado. Ha sido una buena conversación.
Algren – Tengo preguntas!
Katsumoto – Luego!
Algren – Quién era el hombre de la armadura
roja?
Katsumoto – Mi cuñado. Hirotaro.
Algren – Y la mujer que me cuida?
Katsumoto – Mi hermana. Mujer de Hirotaro. Se llama
Taka.
Algren – He matado a su marido!
Katsumoto – Ha tenido una buena muerte.
Efectivamente. A veces cuando
recorremos el mundo y las distintas culturas, hay cosas que nos extrañan
y hasta a veces nos chocan. Pero, de todas formas, debemos como extranjeros,
ser respetuosos ya que toda cultura tiene una base de historia
y tradiciones que hacen ser a un pueblo de determinada forma
y no de otra. Y esto, no es fácil de comprender, ni
de aceptar de buenas a primeras por algunos. Quizás
sea ésta, una de las razones por la cual nuestro mundo
no logra la ansiada PAZ.
Ujio no alcanza a comprender los motivos
por los cuales su Señor
ha perdonado al extranjero. En un momento determinado aprovecha
la situación para golpearlo brutalmente. Pero Algren,
luchador
Valiente, no se deja humillar así no más. Esta
actitud produce en Ujío una determinada reacción
de comienzo de aceptación y admiración hacia Algren.
KATSUMOTO
Y ALGREN
Katsumoto – Ujio te
está enseñando
el arte de la espada? Luchaste con los pieles rojas?
Algren – Sí.
Katsumoto – Dime qué hiciste?
Algren – Lee un libro.
Katsumoto – Prefiero una conversación.
Algren – Por qué?
Katsumoto – Por que a ambos nos
interesa la guerra. Hum? Entonces, tú eras
el General de tu
ejército?
Algren – No. Yo era capitán.
Katsumoto – Es un grado inferior?
Algren – No. Un grado intermedio.
Katsumoto – Quién era tu General?
Algren – No tienes una rebelión que organizar?
Katsumoto – A vosotros no os gusta la conversación?
Algren – Era un Teniente Coronel que se llama Custer.
Katsumoto – Conozco ese nombre. Mató a muchos
guerreros.
Algren – Sí. A muchísimos.
Katsumoto – Asi que era un buen general…
Algren – No. Era arrogante y temerario. Lanzó un
solo batallón
contra 2000 indios furiosos.
Katsumoto – 2000 indios? Y cuántos iban con
Custer?
Algren – 211.
Katsumoto – Me gusta ese general Custer…
Algren – Fue un asesino que se enamoró de
su propia leyenda y sus hombres murieron por ello.
Katsumoto – Fue una buena muerte…
Algren – Quizás tu tengas una semejante.
Katsumoto – Si está en mi destino…
Algren – Qué quieres de mi? Qué estás intentando?
Por qué mantenemos estas conversaciones?
Qué diablos hago aqui?
Katsumoto – En primavera la nieve se fundirá y se abrirán
los pasos. Hasta entonces seguirás aquí.
Buenos días… Capitán…
|
|