Aprender a amar las palabras y su significado nos coloca en la
senda de la expresión correcta que propicia comunicaciones
apropiadas además de la no utilización de un
lenguaje vulgar, agresivo, violento -generador de discordias,
malestar, resentimientos- que imposibilitan toda apertura al
diálogo para el buen entendimiento entre las personas.
Profesor Simonet hace énfasis en el respeto desde el
primer día de clase ante la llegada tarde de un alumno. ¿Qué indica
llegar tarde a clase? Quizás indique una falta de respeto. “Respeta
para ser respetado”, es lo que desde niños escuchamos… Y
si analizamos lo que el Profesor Simonet intenta incorporar
en sus alumnos, el respeto forma parte del equipaje de aquella
persona que tiene acceso al reino de la posibilidad. Un equipaje
necesario, disciplinario, a fin de no malograr la propia vida
ni la vida de los demás ni la del planeta.
Trevor, adolescente lúcido, de exquisita sensibilidad,
parecía poseer una innata facultad para ponerse en el
lugar de los otros –empatía-. Su idea resultó ser
un valioso y excelente aporte para un proyecto de estudios
sociales.
Al poner en marcha el proyecto, el niño experimenta
que a pesar de su esfuerzo, no todo sale tan bien como lo esperaba.
Sin embargo, el proyecto marcha como un proceso lógico
de acomodamiento de las situaciones… llegado un momento
el joven drogadicto abandona su adicción, salva su vida
y también la vida de otra persona. La madre de Trevor
vence su adicción al alcohol y deja de lado la relación
conflictiva con el padre biológico de su hijo. También
logra perdonar a su propia madre, alcohólica y de vida
confusa. Profesor Simonet abraza la vida… La cadena de
favores se había extendido a otros puntos geográficos.
El periodista logra entrevistar a Trevor en la escuela. Finalizado
el encuentro, el niño se despide de sus compañeritos,
sale en su bicicleta pero su amiguito lo llama a gritos porque
está siendo atacado por los tres adolescentes violentos
que lo tenían a mal traer desde un principio. Trevor
lleno de fuerza decide socorrer a su compañero y amigo.
Uno de los agresores portaba un arma blanca.
Un film de final trágico basado en un libro de Catherine
Ryan Hyde. Un reflejo de la realidad ya que la vida concreta
nos demuestra que los flagelos que azotan a la humanidad de
nuestro tiempo no son de ficción.