Film pedagógico donde podemos apreciar los flagelos
presentes en varias partes del planeta: pobreza, marginalidad,
intolerancia, violencia, drogadicción, alcoholismo,
deterioro de la familia.
En la clase, Profesor Simonet, introduce
un concepto, “el
reino de la posibilidad”, indicando a sus alumnos que
ese reino tiene asiento en las estructuras cerebrales. Además,
aconseja el uso del diccionario para “aprender a amar
las palabras y su significado”.
Buscar el reino de la posibilidad… Encontrar el significado
de la palabra cuanto… nos sugiere el adentrarnos en
la física cuántica y tal vez en la teoría
holográfica la cual afirma que todo lo que hacemos
afecta a todo lo que existe por lo que se hace necesario
ser responsables y más… Como decía Marco
Aurelio: “Todo lo que afecta a la abeja, afecta a la
colmena y viceversa”.
El trabajo para ganar créditos dentro de la clase
de estudios sociales se enunciaba así: “Piensa
en una idea que pueda cambiar el mundo y ponla en acción”.
La primer palabra del enunciado de la
tarea es “Piensa”.
La madre de Trevor -al interrumpirse la comunicación
con su hijo- acude rápidamente al colegio para pedir
explicaciones al docente de por qué su hijo había
llevado un extraño a su casa. Luego de un va y viene
de palabras, el profesor, Sr. Simonet, explica que la intención
del trabajo que acostumbra a dar todos los años
a sus alumnos, es para hacerlos pensar, ‘para que
no caminen sobre el agua…’.
Cuando Trevor expone su proyecto en clase, el profesor
le pregunta: ¿Pues, porqué te vino esa idea
a la cabeza? Ahora, pensemos nosotros… El niño
vive en un ambiente familiar disfuncional. La madre es
una adicta al alcohol en recuperación, se sacrifica
enormemente con dos trabajos y por sobre todo, ama y protege
a Trevor principalmente del padre biológico que
suele ausentarse por largos meses, también alcohólico,
aunque violento y peligroso. La abuela a quien tanto quiere
es alcohólica, vive en el abandono.
Para su edad, Trevor, es un niño maduro, reflexivo.
Ama a su madre y desea para ella alguien que la quiera
y la respete. Advierte muy bien el peligro y sabe cuidarse
de él. Por ello se cuida de su propio padre. Cuando
invita a Jerry a su casa, distingue muy bien que este joven
es un adicto que necesita ayuda, no un ser peligroso.
Pese a todas sus limitaciones humanas, es la madre, desde
el amor y el cuidado, quién propicia la buena base
en el crecimiento positivo del niño.
Profesor Simonet escucha con asombro y satisfacción
la idea de Trevor. También él lleva cicatrices
en el cuerpo y en el alma… quizás fueron estas
cicatrices las que lo encaminaron a su profesión,
a la educación, a la formación de los adolescentes
desde la clase de estudios sociales, colocando su granito
de arena para un mundo mejor. Profundizando, podremos darnos
cuenta de la trascendencia de la aplicación de la
tarea que asigna a sus alumnos: hacerlos pensar.